PERSPECTIVA

En la casa de Tita había una araña brutal. Me acuerdo una vez cuando llegó Clarita de la casa de Martín y me dijo, con el poco decoro que la caracteriza, que Tita no la había dejado jugar porque tenía un vestido blanco que le había comprado especialmente para la ocasión. Y entonces, dijo Clarita que le dijo Tita que si jugaba con los varones se iba a manchar el vestido y todos iban a pensar que Clarita no estaba a la altura de las circunstancias. A la altura de las circunstancias que se manejan en las categorías conceptuales de Tita, claro.

Todo viene a que me acordaba que Tita también se enojaba si la araña estaba prendida durante el día. Por eso siempre en su casa reinaba ese ambiente lúgubre que se generaba por la combinación entre la madera y la luz del sol de media tarde. Muy de casa de vieja, sí. Y ahora me convencí que ese lugar en el que había pasado tanto tiempo de chico es ahora nada más que una casa vieja que siento cada vez más lejos. No entiendo. Quizás cuando sea más grande y tenga las ideas en claro y en perspectiva pueda ordenar un poquito todo. Ahora no tengo ganas.

Solo tengo ganas de compartirles una foto de Joseph con un tapadito con cuello y puños de chum de erminea blanca súper chic para el invierno, algo que me pareció i-ni-gua-la-ble.
*Labels: Asuntos Familiares, Política




































