11.27.2008

BOTTEGA VENETA | SS09

Mil veces quise hablarles de Bottega Veneta pero se me iba el tiempo revisando otras colecciones más impactantes, sin dejar lugar a una línea masculina siempre prolija, elegante y seria, que se destaca por su impecable confección y su delicada discreción.


Bottega Veneta es una casa familiar italiana que nace en los años 60s vendiendo carteras y zapatos de cuero. En los 90s, y con vistas a expandirse en el mercado, contratan al genial Giles Deacon para lanzar una exitosa colección prêt-à-porter, lo que hace que en el 2000 el Gucci Group adquiera las acciones de la compañía. Tom Ford le da a Deacon la dirección de la línea femenina de Gucci y contrata entonces al alemán Tomas Maier, que desde ese momento se hace cargo de todas las líneas de Bottega Veneta.


Este verano Maier se pasa totalmente, creando una colección súper exquisita y refinada, para hombres apuestos pasando sus tardes en aristocráticas fiestas, que buscan la elegancia final pero sin temor a no pasar desapercibidos. Hay un aire clásico y relajado, de repente muy poco italiano y mucho más cosmopolita, totalmente atemporal y que traspasa la moda para convertirse en un estilo.


Muy simple: Blazers de uno o dos botones con khakis amplios tipo pajamas, con camisas con pequeños lazos de seda, corbatas tipo plaid o pajaritas de gala. Para el día, colores pastel con blanco, gris y navy; y para la noche un claro predominio del blanco para los equipos más distinguidos.

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11.23.2008

LOS MUERTOS

La idea había sido de él. Como siempre que íbamos a Pilar, la idea había sido de él.

No recuerdo bien por qué el viaje había sido un fastidio, pero tengo cierto recuerdo que yo había tenido mucho que ver al respecto.


A mí no me gustaba Pilar. Y a él tampoco le gustaba Pilar. Por eso no entendía por qué siempre íbamos. Después volvía quejándose. Porque Robert es Brigadier y él es comunista. O socialista. O como sea. Porque la tía estaba vieja. Porque Máximo no iba a visitarla. Porque Yo tampoco iba a visitarla. Porque Robert, desde que se había separado de Lucila y había vuelto a vivir con su madre, no hacía más que quejarse.

Y Ricardo. Que nunca iba a Pilar.


Quizás fue la época en la que Ricardo estaba preso. No me acuerdo.

También se peleaban por Ricardo. Robert pensaba que estaba bien que esté preso, pero él pensaba que Robert siempre había sido demasiado severo y que había algo de proyección de culpa en todo el tema.

Papá y las proyecciones de las culpas ajenas, las definiciones vertidas y las incoherencias explicadas hasta el cansancio.

Todos lo consentían a Ricardo. Y la tía, que jamás se enteró que Ricardo estuvo preso, no entendía nada.

Yo tampoco quería entender nada. Por eso siempre prefería pensar que la idea de ir a Pilar era de él.


“A new generation is growing up in our midst, a generation actuated by new ideas and new principles. It is serious and enthusiastic, for these new ideas and its enthusiasm, even when it is misdirected, is, I believe, in the main sincere. But we are living in a sceptical and, if I may use the phrase, a thought-tormented age: and sometimes I fear that this new generation, educated and hypereducated as it is, will lack those qualities of humanity, of hospitality, of kindly humour which belonged to an older day. […] Those days might , without exaggeration, be called spacious days: and if they are gone beyond recall, let us hope, at least, that in gatherings such as this we shall still speak of them with pride and affection, still cherish in our hearts the memory of those dead and gone great ones whose fame the world will not willingly to let die.”

The Dead
James Joyce, 1914
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11.19.2008

ELENA 'CHOCOLATE BOMBÓN'

Me fui de mini-vacaciones, pero para alegría de todos ya volví, y ahora me estoy tomando un tecito para contarles la historia de mi prima María Elena ‘Chocolate Bombón’. Elena ‘Chocolate Bombón’ era la favorita de mí tía abuela Tita, la hermana de Ricardito y Josefina. La que le molesta la luz.

Elena ‘Chocolate Bombón’ le había declarado su amor incondicional hace unos años a un hombre que aparentemente no le correspondía, porque ni bien se casó y se fue a vivir Nueva York, él la dejó. Ella le hizo mil regalos y le prometió su corazón. Pero como nada funcionó a Elena ‘Chocolate Bombón’ la hicieron volver a Buenos Aires y la internaron en un psiquiátrico cerca de Benavidez. Ella tenía una re linda habitación. Aparentemente él no la dejó solamente porque estaba loca, sino porque al mismo tiempo que le decía las cosas del amor, Elena ‘Chocolate Bombón’ le había sido infiel.

Pero Elena ‘Chocolate Bombón’ creía que su comportamiento engañador no afectaba demasiado su razón.

Cinco años antes de su internación, Elena ‘Chocolate Bombón’ había estado tirando cosas por la rosetón. María Elena ya no tenía corazón. Tenía un sentimiento fallado entre el amor y la locura que la llevaban a hacer cosas sin cognición. Parece que golpeaba con furia todo lo que encontraba a su paso cada vez que las cosas no le salían cómo ella lo planeaba. Rompió una heladera, sus cuadros y varios pares de zapatos que había comprado en Nueva York, seguramente de imitación.

También mató a su perro, cuando lo arrojó por la ventana de su piso como si fuera un objeto de decoración. Ahí creo que fue cuando Tita se dio cuenta que Elena ‘Chocolate Bombón’ tenía que volver de Nueva York.

Cuando salió de su internación, Papá decía que había días que Elena ‘Chocolate Bombón’ estaba divina, y su cara irradiaba iluminación; pero había días que se veía tan fea que no podía salir de su habitación.

Unos años después, Elena ‘Chocolate Bombón’ buscó en su cajón del armario mayor una caja de chocolate bombón que aparentemente guardaba hace un montón. La miró por un rato y al segundo lo sacó. Olía rancio, olía a un vestido pasado de estación. Lo agarró con descaro y en un segundo se lo comió. Abrió la ventana otra vez y se tiró.

María Elena, Chocolate Bombón.

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11.13.2008

HIGHLIGHTS SS09 | PICNIC-CHIC

Imposible resistirse esta primavera para separarse un día en medio de la semana y salir a pasear por algún lugar lejos del ruido y la comparsa de Lagente que anda goteando daño moral por las calles de Buenos Aires. Tomamos el set favorito de Burberry, y nos alejamos unos kilómetros a la casa de La Tía Josefina en Pilar para hacer un día espléndido de picnic.

MOSCHINO

El outfit está definido por los tonos pasteles, estampados a cuadros y algún sombrero relajado. Para comer, sándwiches de tomate, camembert y aceite de trufas, más algunos otros quesitos con nueces, almendras y piñones, todo rociado con pimienta y aceite de oliva. Para tomar, champán helado.

BURBERRY PRORSUM | LANVIN | JUNYA WATANABE

Si queremos aumentar la apuesta, el picnic-chic se puede mezclar con algunas notas de etnicismo, aunque los resultados, si bien alentadores, pueden ser un poco más peligrosos. Para esto, hay que apostar a colores más brillantes, estampados tipo orientales, chalinas vistosas y chalecos. No olviden que siempre es súper necesario un bolso súper lindo y alguna manta canchera para apostarnos.

ALEXANDRE HERCHCOVITCH | ETRO | KENZO

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11.10.2008

CHUCK BASS

Charles Bartholomew Bass vive en el New York Palace Hotel, propiedad de su padre Bartholomew Bass, y es uno de los alumnos más hip de la St. Jude's School, junto con su amigo Nate Archibald. Chuck vendría a ser como el primo norteño (de América del Norte, claro) y malo de Mr. John Steed; y previsiblemente, su estilo es el extracto riguroso de lo que podemos llamar el estilo tipo preppy o college, sacado de manual pero inteligentemente adaptado para el uso diario.


Para el día el equipo se arma con taper jeans (pero no stretch) con camisas o camisetas tipo polo, con rayas o alguna estampa más rockera. Imposible prescindir de los rombos o un estampado a cuadros, ni de calzados tipo canvas o refinados mocasines. Para el verano, explotan las bermudas (siempre por encima de las rodillas) con los divinos mocasines Vans o incluso chancletas.



Si el attire requiere elevar el tono, la apuesta siempre tiene que ser súper cuidada, elegante y distinguida, pero sin perder un fulgor flashy y algo de lujo rimbombante. Smokings con detalles en las pajaritas o flores en el ojal, trajes impecables con corbata anudada desprolijamente o cravat, y por supuesto zapatos lustradísimos, seguramente con champán.



A mí me encanta el estilo íntegro de Chuck, pero por sobre todas las cosas adoro la afición por los mocasines de colores. Creo que los dos somos los que los instauramos y divulgamos su uso entre todos los muchachos cancheros que hoy comprenden este ítem fuera de la estampa tradicional tan Hamptons tan Ralph Lauren tan bastante aburrida que mucho no nos gusta.


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11.06.2008

BURBERRY PRORSUM | SS09

Se me había RE pasado comentar lo mucho que me gustó la última colección de Bailey para Burberry Prorsum. Si bien los últimos veranos habían sido un poco repetitivos y flashy, me pareció que hubo un cambio parcial de eje que lo acerca a un estilo mucho más fresco y bohemio, dejando de lado la rigidez de las figuras pasadas y la desidia del legado.


Ojo que la estampa adolescente sigue manteniéndose fija, pero esta vez viene acompañada de un dejo de nostalgia y una fuerte inspiración en las prendas del abuelo. Días de playa y una furia de colores livianos pero enérgicos desordenados tan ordenadamente que alarma. Gorros vintage con prendas holgadas y cómodas, con énfasis en las camisetas tipo usadas, las camisas y los inefables cárdigans.


Adoré los abrigos y los blazers (sobre todo el color ceniza con estampado a cuadros por dentro), los bolsos y la mezcla caótica de prendas y colores, que lograron generar una identidad súper teen, heredada, picnic-chic y vintage, todo al mismo tiempo.


Mire > Burberry Prorsum | SS08
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Mire > Burberry Prorsum | SS07
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11.02.2008

SNOB

Ayer vi un mafioso manejando un Cadillac, un acto snob, sin lugar a dudas; aunque me pregunto si tiene la misma magnitud que sentarse a tomar una Perrier con un gajito de lima en un bar paquetérrimo.

Porque justamente me preguntaba esto mientras me sentaba con La Soledad Misma de Mi Ser a tomar agua en un bar y divisé al mafioso*.

Ser snob reviste una actitud compleja.

No es la simple búsqueda de singularidades para hacer showoff, sino que es una fuente fundamental de inspiración.

Ser snob hoy en día es algo bastante difícil. El mundo consumista y excesivamente intercomunicado no deja opciones para la búsqueda y el efecto; y sí para la copia y la (re)producción en masa.

Sweaters, khakis y mocasines sin medias. ¿Cómo ser snob? ¿Siendo punk? ¿Usando una polo de Lacoste sin croco? ¿Haciendo un cambio en el modo de usar los cubiertos en la mesa?

Ni bien uno encuentra algo para fetichizar el espíritu snob, todo el mundo accede y el encanto inicial se extingue como humo. La excesiva información disponible hace las cosas fáciles para los demás.

Lo complicado es ser revolucionario.

Lo complicado es explicarle a los otros, es decir a todos aquellos que no son Yo, qué es lo que está bien.

Y que lo entiendan.

Que lo acepten.

Que lo digieran como un mantra.

Yo soy un hombre común, pero con ideales. Por eso soy revolucionario. Un ciudadano que se define tanto por sus epifanías políticas como por sus conductas consumistas. Que se distingue por las prendas que viste, los bares que ronda, las personas que frecuenta y el Colegio al que fue.

La casa en la que vive y el sistema de seguridad que contrata.

Vuelvo a que es previsiblemente muy complicado ser una persona snob. La frialdad y la superficialidad generalmente están etiquetados por el resto como aptitudes negativas, cuando en realidad hay que ser demasiado perspicaz para poder aplicar estas distinciones a cualquier ámbito de la vida y no morir en el intento. Lagente juzga estas aptitudes, y aquellos sutiles astutos que nacieron sin la vil dimensión de la sensibilidad, critican la moción y creen que por que uno quiere solamente comprar y estar lindo, no puede leer a Joyce.

Es la base logística (de lógica) de cualquier ser promedio. Si Yo fuera uno de ellos, me convertiría en un generalista incansable e insufrible, o en su defecto, en un mafioso manejando un Cadillac.


* En realidad no sé si era un mafioso, pero prefiero llamarlo así antes que andar dando explicaciones sobre Lagente con una sensibilidad tan diferente a la propia.
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